Más allá de la confianza y del problema de la gobernabilidad en el Perú

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Un nuevo, pero no novedoso, escenario de crisis política empieza a configurarse en el Perú. Las pugnas entre el Ejecutivo y Legislativo recurrentes desde el año 2016 con la renuncia del ex presidente Pedro Pablo Kuczynski, la disolución del Congreso de la República, la vacancia de Martín Vizcarra, el golpe de estado de Manuel Merino y la transición liderada por Francisco Sagasti revelan un panorama inestable en la gobernabilidad democrática del país. La división de poderes que garantiza el equilibrio y la sostenibilidad del país ha terminado por ser su problema más serio.

Las Elecciones Generales del 2021 se presentaban, en ese sentido, como la oportunidad de enmendar errores y generar aciertos en beneficio de la población que se ha visto afectada por la crisis sanitaria, económica y social que el país viene atravesando. Perú sigue siendo uno de los países con un alto índice de víctimas por COVID-19 y donde el desempleo y la informalidad han venido en aumento

Nuevo gobierno, viejos problemas

La urgencia del panorama plantea la necesidad de que los resultados de las elecciones nos permitieran replantear un escenario ciertamente golpeado. Sin embargo, la contienda electoral generó, por un lado, un Congreso fraccionado y con dudosas alianzas de posibles consensos; y, por el otro, una segunda vuelta con dos candidatos que no habían superado el 20% de la intención de voto total. 

Desde antes del ballotage, era previsible que la composición del actual Congreso no permitiría un apoyo total al gobierno que resultara elegido. Esta situación presenta nuevamente un escenario de crisis política. Sí, la misma que inició en julio del 2016 y que terminó generando 4 gestiones presidenciales en 5 años. De esta manera, la ingobernabilidad del país fue convirtiéndose en una constante en la vida política y social del país. 

Un primer punto de partida de esta renovada crisis pasa por una de las propuestas principales de la campaña de Castillo: la instalación de una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución. Esta promesa de campaña fue ratificada en su mensaje presidencial del 28 de julio del 2021 y no causó una reacción positiva por parte de algunas bancadas, como la de Renovación Popular, pese a que el mandatario anunció que se llevaría a cabo a través de las medidas que la actual Constitución contemple.

Fuente: Andina

Un día después de asumir la presidencia Castillo se dirigió hacia la Pampa de Ayacucho, en donde, además de realizar una juramentación simbólica, tomó juramento a Guido Bellido, su primer ministro. La elección del premier también representó un punto polémico para los grupos parlamentarios, especialmente para la oposición, ya que los nombres que circulaban en medios de comunicación no gozaban de la simpatía de las bancadas de derecha como Renovación Popular y Fuerza Popular.

Guido Bellido Ugarte, el premier, es congresista electo por la región Cusco y miembro del Partido Político de Gobierno, Perú Libre. La designación de Bellido ocasionó asimismo un cuestionamiento generalizado de  los aliados del gobierno de Castillo, inclusive de voceados ministros. Bellido viene siendo investigado por apología al terrorismo y, además, es autor de diversos tweets ofensivos y violentos contra la mujer y de contenido transfobico. Un desafortunado ejemplo de ello se puede apreciar en uno de sus primeros tweets:

Fuente: Miraflores TV Digital

La designación de los ministros que complementarán el actual Gabinete no se hizo esperar y reveló otros datos de relevancia. Por un lado, se trataba de un Gabinete ministerial compuesto por una mayoría de ministros con origen provinciano, tal como se aprecia en la siguiente imagen, a diferencia de anteriores gobiernos; por otro lado, este gabinete de 19 ministros cuenta con sólo 2 mujeres. Este último es un dato importante, ya que implica un retroceso en la participación de las mujeres en cargos públicos y en el proceso de toma de decisiones. Los cuestionamientos a los juramentados ministros llegaron desde diversos flancos.

Fuente: OjoPúblico

Bancadas opositoras cuestionaron que la composición del Gabinete no contaba con funcionarios adecuados para los cargos. El ministro de Cultura, Ciro Galvéz, mencionó que se ha creado una idea equivocada respecto a la incompetencia de los ministros, pues se trata de profesionales con trayectoria. Sin embargo, los cuestionamientos no solo apuntaron a su grado de profesionalización, sino también a declaraciones o “pasados recientes”. 

Así se produjo la renuncia de Héctor Béjar, ministro de Relaciones Exteriores, tras la difusión de declaraciones en las cuales alegaba que el terrorismo en el Perú habría sido originado por la Marina de Guerra en la década de los setenta y no por Sendero Luminoso en la década posterior. Estas declaraciones llevaron al Ejecutivo a ceder a la presión del Congreso y solicitar a Béjar su renuncia al cargo. Bancadas parlamentarias de oposición, como Renovación Popular, exigían que se cambien a otros ministros más en aras de garantizar la gobernabilidad democrática.

Confianzas y censuras

El pasado viernes 26 de agosto del 2021, el Gabinete Ministerial acudió al hemiciclo del Congreso de la República para presentar la Política General del Gobierno y solicitar el voto de confianza del parlamento. Este último es, en términos generales, el mecanismo constitucional mediante el cual el Congreso de la República respalda las medidas presentadas por el Gabinete y su ejecución. Según la Constitución Política del Perú, si un gabinete no obtiene el respaldo mayoritario, todos los ministros deben poner a disposición sus cargos y el presidente de la República debe conformar un nuevo gabinete en un plazo de 72 horas para solicitar nuevamente el voto de confianza. Si esta solicitud es denegada dos veces por el Congreso, el presidente de la República se encuentra facultado para disolver el parlamento y convocar elecciones parlamentarias.

Fuente: Presidencia del Consejo de Ministros

El gabinete liderado por Bellido ha sido percibido por la oposición como un gabinete de confrontación que busca las condiciones necesarias para la disolución del parlamento y con ello llevar a cabo la propuesta de la Asamblea Constituyente. Algunas bancadas expresaron con anticipación que no darían el voto de confianza al gabinete. Pese a ello, con 73 votos a favor, 50 votos en contra y 1 voto en abstención, el Congreso de la República ha otorgado la confianza al gabinete. Este hecho puede ser percibido positivamente, aunque no implica un clima de consenso entre Ejecutivo y Legislativo.

En efecto, desde sectores parlamentarios ya se ha anunciado que comenzarán las interpelaciones a los ministros cuestionados en estas próximas semanas. Estas tendrían por finalidad censurar a determinados ministros que no gocen de la aprobación de la oposición. Castillo y Bellido tienen ello en cuenta, pese a que dentro del propio Ejecutivo existe otro clima de ingobernabilidad.

Fuente: La República

El factor Cerrón

La presencia de Vladimir Cerrón, Secretario General del Partido Político Perú Libre, sigue generando ciertos desconciertos en el entorno cercano al presidente Castillo. Según un informe de investigación publicado por el semanario “Hildebrandt en sus Trece” el viernes 28 de agosto del 2021, días antes a la presentación del Gabinete Ministerial en el Congreso de la República, Pedro Castillo habría solicitado a Guido Bellido su renuncia al cargo. Sin embargo, esta renuncia no se habría consumado por la intervención de Cerrón y el respaldo a Bellido. La solicitud de renuncia de Bellido habría sido interpretada por Cerrón como una traición al proyecto sostenido durante toda la campaña electoral. Asimismo, se ha destacado la intervención de Verónika Mendoza, ex candidata presidencial de la izquierda progresista y aliada del gobierno, en la continuidad de Bellido en el cargo. 

En ese sentido, la presencia de Cerrón en el gobierno no es la de un socio propositivo, sino más bien impositivo. La crítica a la designación de Óscar Maúrtua de Romaña como nuevo ministro de Relaciones Exteriores y una presunta amenaza al gobierno por acciones no acordes a la política del partido son expresiones que revelan un clima tenso en la relación entre Pedro Castillo y Vladimir Cerrón.

Fuente: Twitter de Vladimir Cerrón

Este hecho le genera serios problemas al presidente Pedro Castillo, quien, además de tener una férrea oposición en el parlamento, posee una seria imposición en el Ejecutivo con la presencia de Cerrón. La ingobernabilidad a nivel interno y externo del Ejecutivo podría terminar por dejarlo solo y sin aliados, hecho que sería más que positivo para la oposición, tanto para la imposición de una hoja de ruta —el caso del ex presidente Ollanta Humala en el 2011— como para un escenario de vacancia presidencial —el caso del ex presidente Martín Vizcarra en el 2020—.

Superar la urgencia para enfrentar la emergencia

La pugna por el control del poder en el país puede tornarse aún más densa las próximas semanas con el inicio de los procesos de interpelación y censura de ministros. No obstante, antes de la confrontación con el Congreso, es conveniente que el presidente Castillo marque ciertas distancias y pautas respecto a Vladimir Cerrón. Su socio de campaña no le está favoreciendo en decisiones políticas que crean ambientes de gobernabilidad sostenible con el Legislativo, sino que perjudica la armonía ejecutiva, fortaleciendo, en gran medida, a la oposición parlamentaria. 

Es imprescindible recordar que en cinco años el Perú contó con 4 presidentes en medio de una crisis sanitaria generalizada. Muchos peruanos y peruanas fueron y continúan siendo afectados por dicha situación. Por consiguiente, una de las tareas del presidente Castillo será crear condiciones adecuadas para garantizar el apoyo de los grupos parlamentarios que le otorgaron la confianza y manejar los hilos de la Política General de Gobierno, así como del Gabinete Ministerial, aunque es posible que existan diversos cambios en las siguientes semanas. La gobernabilidad en el Perú se plantea como un serio problema y un urgente desafío a superar, más aún en un contexto tan apremiante en el que la carrera por conseguir vacunas y estabilizar la economía son una demanda general de la población.

Portada: Diario El Peruano

Guillermo Mogollón Sandoval

Guillermo Mogollón Sandoval tiene 24 años, es estudiante avanzado de la Licenciatura en Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú. Actualmente, estudia un semestre en la Universidad Autónoma de Ciudad de Juárez, México, a través de la Dirección General de Vinculación e Intercambio. Ha sido ponente en congresos nacionales e internacionales. Además, es Asistente de investigación en el Instituto de Estudios Políticos Andinos (IEPA) y CM/L&D Intern en CanopyLAB.

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Luis Javier rivera bravo
Luis Javier rivera bravo
19/11/2021 11:20 am

Que buen Análisis político, mi querido y apreciado Guillermo.no sabes cuanta alegría me inyecta leer tu artículo, me hacen recordar tus brillantes exámenes en HP o HU o Filosofía en nuestro colegio SAN NICOLÁS. Adelante Guillermo hay capacidad y ganas vivas en tu pluma y quehacer diario.saludos.