¿Cómo afectó el COVID-19 a los resultados electorales de los oficialismos?

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A lo largo del mundo, y específicamente en la región latinoamericana, pueden verse tendencias, es decir, procesos y dinámicas que tienen ciertas similitudes en diferentes puntos del globo. Los gobiernos saben esto y no son escépticos, pues los oficialismos nacionales tienen ciertos temores. Debido al fenómeno de la pandemia, los oficialismos han perdido las elecciones, mientras que las oposiciones se han mostrado más proclives a triunfar. A efectos de profundizar las particularidades y los límites que dicha afirmación encierra, abordaremos la volatilidad electoral de los oficialismos alrededor del mundo, comparando las elecciones sucedidas durante la pandemia contra las elecciones anteriores de las mismas unidades de análisis.

Dicha investigación observa un fuerte obstáculo epistemológico, a saber: que las elecciones de medio término, de renovación de mandato, de regímenes presidencialistas, semi presidencialistas y parlamentarios no siguen la misma lógica. Medir la volatilidad electoral sin tener en cuenta las particularidades del régimen electoral vigente sería un error garrafal. Por este motivo, resulta necesario partir desde la diferenciación entre los principales regímenes electorales.

Elecciones pandémicas

En América Latina, la la tendencia de que los oficialismos estas perdiendo se ha cumplido prácticamente a rajatabla:

Points scored
G/PPPPGG*PPPG???

G/P= Gano o perdio

Fuente: Elaboración propia

Solo los oficialismos de los gobiernos de Uruguay, México y El Salvador han logrado salir airosos del proceso electoral. Sin embargo, en el resto del mundo, la situación se asemeja a aquella en la mayoría de los países latinoamericanos:

Pese a esto, podemos ver que en algunos países los oficialismos han logrado vencer en las elecciones. Estos son:

  • El Gobierno de Boris Johnson, en UK, ha sido uno de los pocos que ha triunfado en las elecciones. 
  • El Gobierno de Portugal.
  • El Gobierno de Israel también ganó las elecciones, a pesar de luego ser removido y perder la coalición que mantiene a Natanayou en el poder.
  • El Gobierno de Lacalle Pou, en las elecciones departamentales, aumentó la cantidad de gobernaciones de su partido reduciendo las de la oposición a solo 3.
  • El Gobierno de Singapur.
  • El Gobierno de  Islandia.
  • El Gobierno de los Países Bajos. 
  • El Gobierno de Polonia
  • El Gobierno de República Checa
  • El Gobierno de Croacia. 
  • El Gobierno de San Vicente y Granadinas
  • El Gobierno de Cabo Verde
  • El Gobierno de Bulgaria
  • El Gobierno de Rumania.
  • El Gobierno de Montenegro. 
  • El Gobierno de Armenia 
  • El Gobierno de Georgia. 
  • El Gobierno de Albania. 

Los regímenes presidencialistas y las elecciones del poder ejecutivo

Podemos hacer diferentes observaciones en base a los datos presentados. La primera es, analizando América Latina, que las elecciones que más han salido perjudicados los oficialismos son aquellas que se eligieron cabezas de los ejecutivos nacionales. Ejemplo de esto son las elecciones presidenciales en Perú, Bolivia, República Dominicana y Ecuador, que han dado como resultado la victoria de los candidatos de la oposición, y, en su mayoría, por holgados márgenes. En ninguna de ellas se ha podido imponer un candidato apoyado explícitamente desde el oficialismo.

La variable tiempo no presenta diferencias en los resultados, es decir, en diferentes momentos de la pandemia del COVID —olas y variaciones en los contagios— el desenlace ha sido el mismo. Como se observa en el gráfico ulterior, las elecciones sucedidas el 11 de Mayo del 2021 en Perú, el 7 de Febrero del 2021 en Ecuador, el 05 de Mayo del 2020 en República Dominicana y el 18 de Octubre del 2020 en Bolivia,  han ocurrido en diferentes momentos de la curva epidemiológica. 

En el caso de Ecuador, se dieron en un contexto de fuerte repunte de casos; en República Dominicana en una situación estancada antes de un fuerte aumento; en Perú luego de una rápida bajada tras unos números muy altos; y en el caso de Bolivia en una meseta muy baja por la época del año. No obstante, como fue expresado, en todos los casos el oficialismo perdió las elecciones presidenciales.

Fuente: Our World in Data 

Otros sistemas presidencialistas del mundo también han perdido las elecciones: en Seychelles, el oficialismo perdió las elecciones, así como Donald Trump, en los Estados Unidos. Entonces, en el presidencialismo, al menos con la evidencia de momento, ningún oficialismo en el mundo ha sido capaz de ganar en las elecciones ejecutivas durante la pandemia.

Los regímenes presidencialistas y las elecciones legislativas

Podemos luego preguntarnos por las elecciones legislativas. En estas, los oficialismos han tendido a vencer, como en las elecciones de Chile, México y El Salvador. Sin embargo, tal lectura de los resultados es perniciosa. En el caso de Chile, por más que la coalición Vamos por Chile del actual gobierno haya sido la primera opción, ha sido una derrota histórica: sólo ha sacado el 20.56% de los votos, en contraste con el casi 40% que obtuvo Piñera en el año 2017 al ser electo. Han aparecido, además, nuevas opciones políticas que parecen marcar un nuevo sistema de partidos en Chile. Esto dejaría atrás ese sistema bi-coalicionista, en el cual alternaban dos opciones políticas, luego de lo que fue el estallido social chileno.

En el caso de México, la lectura también es más compleja, ya que, como expresa Fabio Almada, el MORENA tuvo una victoria con tintes de derrota. A pesar de ser el partido con más representación en la cámara de diputados, perdió un 20% de sus escaños.

Y por ultimo, el gobierno de Nayib Bukelele, El Salvador, es el cisne negro a nivel electoral, dado quees el único gobierno que ha crecido electoralmente. De sacar un 53% en las elecciones presidenciales del 2019 a llegar a un 66% en el 2021. Se entiende, en parte, que su victoria se debe a su exitosa campaña para bajar los homicidios y de ser uno de los primeros países en la región centroamericana en conseguir vacunas.

Los regímenes presidencialistas y las elecciones municipales

En lo que refiere a las elecciones municipales, los escenarios oscilan. En Uruguay, el gobierno de Lacalle Pou ha ganado en la mayoría de los distritos, incluso recuperando viejos departamentos que estaban en manos del Frente Amplio. En Brasil, Bolsonaro ha sido diezmado. Mientras las fuerzas de la nueva derecha del presidente se debilitan, el clásico Centrão parece reposicionarse como principal fuerza de la centroderecha al recuperar casi 200 municipios más que en el 2016, sobre todo en los más importantes como el de Río de Janeiro, ganándole a candidatos propios del oficialismo nacional.

Para poder visualizar la caída de los oficialismos, es preciso utilizar un índice de volatilidad basado en la comparación del porcentaje de votos perdidos del oficialismo de turno en estas últimas elecciones con la elección anterior. Observemos el Cuadro N°1:

 Regímenes presidencialistas                                    Regímenes parlamentarios y semipresidencialistas              Elecciones regionales/                         Departamentales*3
Elecciones presidenciales *1Elecciones legislativas *2Elecciones parlamentosElecciones presidenciales
Variación de porcentajes de    votos del oficialismo periodo pre-Covid 19-11.1-26.7-16.5-9.8 -17.5
Variación de porcentajes de votos del oficialismo periodo Covid 19-40.3-6.9-9.8+58+17.8

Cuadro N°1.  Fuente: Elaboración propia en base a datos electorales recopilados

*1 No se tiene en cuenta en el cálculo a las elecciones de Perú, ya que  no se presentaron candidatos oficialistas en las últimas elecciones.

*2 Aclaración: son pocos los casos disponibles hasta el momento. 

*3 No se tiene en cuenta al Brasil debido a la dificultad para medirlo por su sistema de partidos.

Al observar la volatilidad de las elecciones presidenciales de los casos mencionados, los candidatos oficialistas bajaron un 40% la cantidad de sus votos respecto a las elecciones anteriores durante la pandemia; mientras que, en el periodo anterior, dicha merma fue de un 11%. En rigor, en los regímenes presidencialistas, los oficialismos perdieron casi la mitad de sus votos, multiplicando casi por 4 veces la pérdida de apoyo respecto a las elecciones anteriores.

Los regímenes parlamentarios y semipresidencialistas

En el Cuadro N°1 también se visualiza que en las elecciones de los sistemas parlamentarios y semipresidencialistas la dinámica ha sido diferente. En base a las elecciones en, por ejemplo, Corea del Sur, Croacia, Países Bajos y Cabo Verde, se puede ver que en los comicios para parlamento la caída de los oficialismos ha decrecido en contraste al periodo anterior. Es decir, el apoyo electoral de estos apenas decrece en un 9.8%, en contraste con la caída del 16.5% registrada para el periodo pre-Covid. 

La mayoría de los oficialismos han sido capaces de retener gran parte de su apoyo electoral y de ganar las elecciones, como es el caso de Bulgaria, Croacia e Israel. Sin embargo, sí han tenido dificultades para formar gobierno en los regímenes parlamentarios, pese a haber ganado las elecciones. Así, Netanyahu en Israel fue desplazado, y los gobiernos de Bulgaria y Croacia han tenido que convocar nuevamente a elecciones, debido a la imposibilidad de generar una mayoría para embestir al ejecutivo.

En las elecciones de regímenes semipresidencialistas, los presidentes han sido reelectos, en contraste con sus pares de los sistemas puramente presidencialistas. Los ejecutivos de Polonia, Islandia y Portugal han sido reelectos por márgenes más amplios que en el periodo anterior. 

La pregunta entonces es: ¿por qué estos oficialismos han sido capaces de vencer en contraste con los demás? ¿Qué políticas han llevado adelante que les han permitido salir airosos de las contiendas electorales en medio de los estragos políticos, sociales y económicos que ha traído la pandemia? Si se analizan los casos, la principal característica es que al electorado le importa y reconoce la actitud del gobierno frente a la pandemia a la hora de votar. Tanto Uruguay, como el Reino Unido, Israel, Países Bajos, Portugal, Singapur, Islandia y El Salvador, son países que, al ganar las elecciones, tenían índices de vacunación avanzados, o bajos casos de contagios/muertes.

A su vez, los gobiernos que negaron la pandemia o fueron sobrepasados por esta tendieron a tener resultados negativos en las elecciones. Así, Bolsonaro y Trump perdieron en sus respectivas elecciones. En Ecuador, Perú y Bolivia, países que tuvieron situaciones dramáticas con hospitales sobresaturados, el resultado electoral fue similar: fuertes reveses para el oficialismo de turno.

Pese a ello, se encuentran casos de países que, pese su alto porcentaje de vacunación y bajo número de muertos, sus oficialismos han perdido. En efecto, el éxito del proceso sanitario parece ser condición necesaria pero no suficiente para lograr la victoria de los oficialismos. Tal es el caso de Chile. 

Asimismo, desde hace años se registra que el nivel de desarrollo impacta, ya que se observan más victorias en aquellos países con un nivel de desarrollo alto. Si se examina el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de 2019, se concluye que hubo y hay una correlación positiva entre el desarrollo y el porcentaje de votos que perdieron los oficialismos. Es probable que los ajustes económicos causen más estragos sanitarios y económico-sociales en los países con menor nivel de desarrollo, logrando una pérdida de votos del ejecutivo mayor que en otros países con más recursos para hacer frente a la crisis. 

Preguntas pensando en el futuro

La afirmación sobre la tendencia del declive de los oficialismos es verdadera en tanto se comprueba empíricamente en regímenes presidencialistas. Los gobiernos de los regímenes parlamentarios y semipresidencialistas sí se han mostrado capaces de ganar las elecciones. 

A su vez, los diferentes momentos de la curva de contagios no han significado una variación en el resultado electoral —aunque todavía no está específicamente investigado el tema—, y el nivel de desarrollo humano ha mostrado una correlación con la volatilidad electoral del voto, donde son los paises mas pobres quienes más la han sufrido. 

Entonces, ¿podemos intentar trazar un panorama para las elecciones venideras en América Latina? A priori, como muestra el Cuadro N°1, todos los oficialismos perdieron votos, y, probablemente, lo sigan haciendo. Solamente en El Salvador y Uruguay el oficialismo ha logrado aumentar su porcentaje de votos. Por lo tanto, existe una alta probabilidad de que en las elecciones de Argentina, Paraguay y Honduras, los oficialismos de turno sufran una merma importante en sus números.

Para el caso de la Argentina, el gobierno tendrá una a favor y una en contra: la campaña de vacunación estará avanzada para el momento de las elecciones en noviembre, pero su situación económica es frágil y ha sufrido de gran manera por la pandemia. Además, se trata de elecciones legislativas y no presidenciales, las cuales se enmarcan, como hemos visto, dentro de una tendencia favorable para el gobierno del Frente de Todos (oficialismo), sin embargo, queremos afirmar que lejos queda ese 48% del 2019. 

No obstante, las recientes elecciones primarias de la Argentina han demostrado las limitaciones del oficialismo y cómo el primer espacio opositor logra mantener un gran caudal de votos. Si el resultado de las PASO se repite, las elecciones de la Argentina siguen la misma línea que la de sus hermanos latinoamericanos: oficialismos que pierden una gran cantidad de votos y que tienden a perder las elecciones. Nuestro marco, así, mostraría capacidad de predicción, al menos para el caso argentino.

Siguiendo esta lógica, las elecciones en Paraguay deberían dar la victoria a la oposición si logra capitalizar la pobre campaña de vacunación y el alto descontento social en un país con índices de desarrollo bajo. De todas maneras, hay que tener en cuenta que son elecciones municipales, lo cual podría atenuar la pérdida de poder del partido colorado. 

En Honduras, por otro lado, se elige presidente. Su situación económica, su escaso nivel de vacunación —la mitad de la media de la región— y su bajo nivel de desarrollo suponen la alta posibilidad de un triunfo de la oposición.

También encontramos elecciones alrededor de otras partes del globo, como Noruega, Alemania, República Checa e Islandia, entre otros. Lo más probable es que en estos países los oficialismos logren retener sus mayorías y seguir siendo gobierno, a pesar de que puedan encontrar algunos problemas para lograr mayorías. 

Concluimos, entonces, que los oficialismos de América Latina —ya sea por motivos institucionales y/o económicos— han sido los más afectados por la pandemia. Será interesante visualizar si en futuras pandemias este fenómeno se repite o si los oficialismos logran desarrollar herramientas que eviten su declive.  

A su vez, la coyuntura ha tensado los sistemas políticos latinoamericanos y favorecido el florecer de opciones antisistemas tanto por izquierda como por derecha. Es un desafío más en la larga historia de América Latina lograr sortear estos fenómenos políticos sin caer en procesos de diversa índole autoritaria, como lo ha sabido haber —por momentos más, por momentos menos— desde hace 40 años.

Lucas Caraffa

Lucas Caraffa Taboada tiene 22 años, es estudiante avanzado de la Licenciatura de Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Actualmente se especializa en la rama de administración y políticas públicas.

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