Sistema político de Japón: corrupción, koeknais y algo más

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Sistema electoral

El sistema electoral japonés no se trata de un sistema representativo ni uninominal, sino mixto. Antes de 1993, se usaba el sistema de voto único no transferible, el cual fue considerado una fuente de corrupción. Como explica Cox, dicho sistema produjo una dinámica particular de competencia electoral tendiente a la predominancia del PLD. 

Todo partido podía postular varios candidatos en un mismo distrito con el objetivo de que cada uno obtuviera el mínimo de votos requeridos para conseguir una banca, en lugar de incentivar al mayor número de votos. Quien obtuviera más votos que el piso de una banca podría  ocasionar que sus colegas del mismo partido no llegaran al recinto.

Las diferentes fuerzas políticas debieron llevar adelante estrategias para maximizar los votos que obtuviera en diferentes candidaturas para alcanzar el número máximo de bancas posibles. El partido político que mejor afrontó dicha situación fue el PLD desde el mismo Estado, a través de políticas específicas: suministrar bienes y otorgar beneficios a grupos específicos.

Es decir, mediante los recursos públicos, el PLD proveía a sus diferentes candidatos de herramientas financieras para hacer cara a la campana, de una manera fuertemente corrupta frente a sus competidores.

Esto dificulta las posibilidades de los distintos partidos disputar el poder. A principios de 1990, los japoneses se percatan de dicha situación y el disgusto de los ciudadanos con el sistema electoral generó una gran presión para realizar una reforma electoral. Tal situación, llevó a la ruptura del PLD y la oposición ganó el poder.

Después de largas discusiones, nació el sistema paralelo, que se utiliza actualmente. El nuevo sistema utiliza dos modalidades de elección: listas de representación proporcional y distritos uninominales de mayoría simple. Existe la particularidad de que se permiten las “candidaturas duales”, es decir, presentar candidatos que figuran tanto en una lista de representación proporcional como en un distrito uninominal.

Sin embargo, el nuevo sistema electoral no cumplió su cometido de lograr la alternancia política porque el PLD continúa siendo el partido predominante, aunque es interesante visualizar las nuevas dinámicas de individualización que han aparecido en el sistema de partido nipones desde la reforma electoral.

Como dice Takashi Inoguchi, también es cierto que durante 2009-2012 una fuerza opositora alcanzó el poder, a la vez que han aparecido nuevas fuerzas políticas fugaces exitosas y otras han mantenido en el tiempo buenos resultados electorales.  A su vez la reforma electoral no ha sido en vano, ya que el PLD se ha visto forzado a tener que armar coaliciones electorales para tener una mayoría en el congreso, en contraste con el pasado,

Corrupción, clientelismo y nepotismo

A pesar de la reconocida “honradez japonesa”, se han documentado múltiples investigaciones sobre diferentes tipos de corrupción en Japón. La mayoría de ellas, y la más polémica, está relacionada al vínculo entre el Estado y las grandes empresas.

Alfonso García-Caro plantea que la corrupción en Japón adopta formas diferentes de las que suele tomar en otros países. Aunque sí existen casos de soborno, el mayor problema radica en la práctica del “amakudari”. Esta se basa en el hecho de que cuando burócratas y políticos japoneses renuncian, son nombrados para un puesto importante en una compañía privada, probablemente cercano al área en que trabajaron siendo funcionarios y a cambio de favores políticos.

Esta práctica se da en el seno del corporativismo japonés o lo que también se ha llamado como la contracara del triángulo de acero (una de las bases del éxito económico japonés de posguerra). Esta figura representa la estrecha relación entre empresarios, políticos y funcionarios técnicos, la cual sirvió para la articulación de las políticas económicas japonesas. Sin embargo, también generó un fenómeno de cartelización y encastamiento de las diferentes elites, llevando a arreglos con los carteles y de las licitaciones.

En Japón si de clientelismo se habla, se encuentran las koenkais. Estas son organizaciones permanentes de soporte con membresía masiva, cuya función es la de movilizar al electorado para un político en particular, mas no para un partido.  El uso de koenkais es reconocido por ser el mecanismo más importante usado por políticos japoneses para cultivar reputación personal y votos.

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Fuente: Inada Tomomi

En breve, son redes de apoyo personal cuya creación fue cimentada por los incentivos del sistema electoral anterior SVUNT. Igualmente su surgimiento está relacionado con otras características particulares de Japón como su histórica organización de tipo comunitaria y en clanes. 

No todos los koenkais son iguales: algunos se agrupan por ser conocidos del político, otros son sólo femeninos, e incluso se organizan alrededor de otros grupos (de la industria de la construcción, del correo y de la agricultura mayormente). Cabe mencionar que los koenkai son fundamentales en la organización política del PLD y del Japón rural.

¿Qué actividades caracterizan a los koeknais? Sus actividades varían según el grupo, sin embargo, principalmente se pueden enumerar las siguientes: 

  • Actividades sociales: deportivas; relacionadas al hogar como clases de cocina, de té, de uso de kimonos; de agricultura; culturales como cantos en coros, danzas y música folclórica; y excursiones.
  • Los votos: a través del tacto personal buscan el voto de sus familiares, amigos y conocidos. En tiempos electorales, las reuniones se hacen más políticas y el funcionamiento del grupo cambia.
  • Constituency Service: al ser comandados por algún miembro de la dieta, se suele atraer nuevos miembros y grupos con la posibilidad de presentar proyectos de ley que solucionen alguna problemática u interés de grupo particular.
  • Dispensing porke- pork barrel machines
  • Subsidio de actividades sociales

Un político no cuenta con una sola organización que le responde, si no que puede llegar a tener docenas de grupos de seguidores. A su vez, puede haber koenkais muy grandes; hay algunos tan potentes que incluso doblan en cantidad de miembros a las organizaciones del LDP del distrito. 

Antiguamente, las campañas de los candidatos japoneses se basaban principalmente en continuas reuniones con sus koenkais personales, yendo a funerales y bodas -gastando grandes cantidades de dinero en regalos para estos-  y organizando viajes para aguas termales. 

El resultado de toda esta dinámica fue un sistema sistema altamente personalista, costoso y complejo. Las facciones y la Dieta financiaban los gastos de los diferentes koenkais. Se habla de que un Koenkai en 1980 costaba entre 500 mil dólares y un millón por año. Así, la política japonesa fue de las que mayores costos financieros tuvo en el mundo. Es por esto que su sistema electoral era visto como gran fuente de corrupción,pues se gastaba cuatro veces más per cápita en política que en Reino Unido, los Estados Unidos y Alemania.

El nepotismo es moneda común también en Japón: el 50% de los políticos son familiares o descendientes de otros. Se puede entender que esto es resultado, en parte, de su histórica estructura de clanes.

De Japón al mundo

Por los resultados de las últimas elecciones (victoria del PLD), parece que el sistema político japonés aún está adaptándose a las nuevas reglas electorales. El sistema político japonés tiene muchas particularidades: un sistema de partido dominante resultado de un sistema electoral que favorece su desarrollo, basado en la generacion de unidades territoriales personalistas; generando con su crecimiento economico el desarrollo de un estado corporativo, liderado por burocratas y empresarios que presionan politicos para aprobar leyes, con orientacion nacionalista y competitiva en el mercado.

Estudiarlo tanto a él como a otros sistemas políticos orientales es interesante para visualizar nuevas y diferentes variables en el desarrollo del sistema democratico para las futuras oleadas de transición en países como Corea del Norte.

Lucas Caraffa

Lucas Caraffa Taboada tiene 22 años, es estudiante avanzado de la Licenciatura de Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Actualmente se especializa en la rama de administración y políticas públicas.

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